¿Qué es la fotografía publicitaria y qué diferencias presenta frente a la fotografía de producto?

fotografia publicitaria

La fotografía publicitaria y la de producto a menudo pueden confundirse ya que ambas están dirigidas a captar clientes y son muy potentes visualmente. A pesar de tener algunas similitudes la fotografía publicitaria tiene una producción, postproducción e intencionalidad distinta a la imagen de producto. Aunque el profesional que realiza este tipo de imágenes  habitualmente es el mismo, la técnica y el coste para realizarla es distinto. Vamos a explicaros en qué consisten cada uno de estos dos campos dentro de la fotografía para que sepáis en qué se parecen y en qué se diferencian.

Historia de la fotografía para publicidad

La fotografía publicitaria nace en torno a 1920 y es aquella que quiere transmitir un valor, llamar la atención del consumidor y generar un interés en el espectador para que se convierta en cliente. Este tipo de instantánea usa elementos psicológicos para conseguir que la visualización de la imagen nos atraiga y conecte con nosotros hasta el punto de generar una compra del producto o servicio. Una imagen comercial puede mostrar o no lo que queremos vender, pero siempre tiene una intencionalidad persuasiva y en ocasiones provocadora. Cuando lo que se vende es un servicio se alude más a el beneficio que obtendrá el cliente o se usan metáforas que transmitan la experiencia de uso. Este tipo de fotografía publicitaria al jugar con la subjetividad a veces puede no conseguir el efecto deseado y que el público interprete la imagen de una forma equivocada. Esto es más probable cuando el mensaje es recibido por un público que no es la audiencia a la que va dirigido, por eso es tan importante hacer un estudio que nos revele quién es nuestro target. Sabiendo el público objetivo podremos decidir qué mensaje queremos enviar con las imágenes. Un ejemplo de fotografía comercial que dio mucho que hablar es la de la marca Benetton, sus campañas llamaban nuestra atención con fotografías que lejos de enseñarnos el producto nos mostraba imágenes impactantes que apelaban a la empatía y la sensibilidad de los espectadores. Sin embargo, estos casos no son habituales, a las marcas les gusta enseñar sus productos y darles a los clientes una idea de qué es lo que venden. Perfumes, electrodomésticos, moda, normalmente los productos son fotografiados en un contexto que favorece la compra y nos transmiten una imagen de la marca.

fotografia publicitaria

Características de la fotografía publicitaria

La fotografía para publicidad tiene como fin aparecer en revistas, periódicos, packaging, catálogos, vallas publicitarias, redes sociales y demás soportes destinados a que el público se interese por la marca. El punto fuerte de la fotografía publicitaria es la creatividad que desprende, en este tipo de imágenes están permitidas cualquier cosa (que permita el cliente) para llamar la atención. Es común ver fotografías imposibles que mezclan elementos de la vida cotidiana con elementos irreales, efectos fotográficos que transforman las imágenes en obras de arte, el límite es la imaginación. Este tipo de imágenes tiene una postproducción compleja y cuidada. Hay que conseguir que se transmita el mensaje para el que se ha creado la fotografía y se cuida hasta el último detalle que ha sido definido anteriormente por el equipo creativo, no se deja nada a la improvisación ya que forma parte de una estrategia comercial. El fotógrafo sigue las directrices que le ha dado la agencia de publicidad que ha recibido el visto bueno por parte del cliente. La fotografía comercial tiene un coste mayor que la fotografía de producto, hay que tener en cuenta que la fotografía publicitaria tiene un trabajo de producción importante en el que se buscan localizaciones que puede implicar viajar a otro país, contratar modelos, movilizar a un equipo de personas. Sin embargo, la fotografía de producto no necesita más que un buen fotógrafo y una buena iluminación. Son muchos los fotógrafos de renombre que han trabajado en la fotografía comercial, es un campo tan creativo que aquí pueden dar rienda suelta a su imaginación y conseguir que además de vender la marca esa fotografía logre emocionarnos. Unos ejemplos de estos artistas son: Mario Sorrenti, Oliviero Toscani o Ben Hasset, maestros de la fotografía publicitaria.

fotografia para publicidad

¿Qué es la fotografía de producto?

La imagen de producto es más sencilla que la publicitaria ya que lo que muestra es el producto sin adornos, con un fondo neutro (normalmente blanco o negro) que no nos distraiga. Este tipo de fotografía está dirigido a tiendas online y folletos en las que el cliente puede ver claramente el producto para hacerse una idea de que es lo que va a adquirir. Si tenemos una ecommerce el hecho de tener unas buenas fotografías van a ser decisivas para que el cliente se decida por nuestro producto y no se vaya a la competencia. Una imagen atractiva causará una buena impresión en ese cliente potencial que visita nuestra web. En ocasiones es difícil diferenciar la fotografía publicitaria de la de producto porque hay anuncios en las que el absoluto protagonista es la imagen del producto, esto suele pasar con productos como bebidas alcohólicas o cosmética.

Características de la fotografía de producto

La fotografía de producto busca captar una imagen fidedigna que deje clara las características del producto. Aunque sea una imagen realista debemos potenciar los aspectos positivos y destacar sus atributos hasta conseguir una estética agradable. Estas fotografías se realizan en un estudio y cuando se publican suelen ir acompañadas de un texto explicativo. A la hora de realizar este tipo de fotografía debemos usar iluminación artificial ya que la luz natural va cambiando a lo largo del día. Cuando tenemos que fotografiar una misma gama de productos debemos estudiar el mejor encuadre, ángulo y luz y una vez que se consigue sacar la fotografía perfecta se repite con todos los elementos que debemos inmortalizar. La postproducción en la fotografía de un artículo es bastante sencilla, sobre todo si a la hora de fotografiar el producto se ha cuidado la iluminación y el encuadre. La edición de estas fotografías busca básicamente perfeccionar algunos detalles como huellas, manchas o motas de polvo. La postproducción varía si el objeto es grande o pequeño y si es mate o con brillo. El precio de la fotografía de objetos es menor que el de la fotografía publicitaria ya que implica un menor equipo de trabajo. El coste de la producción de la fotografiar un objeto también depende de la cantidad de objetos que tengamos que fotografiar y de la postproducción que necesite.

fotografía de producto

¿En qué consiste las fotografía de alimentos?

La fotografía de alimentos está a caballo entre la fotografía publicitaria y la de producto. En el caso de fotografiar alimentos la preparación es mucho más cuidadosa, incluso se llegan a manipular los alimentos para que resulten más apetecibles.  La función de este tipo de imágenes es que la comida que observamos nos parezca deliciosa y nos incite a saborearla, que nos abra el apetito. La fotografía alimentaria es muy importante en el marketing gastronómico y está destinada a libros, revistas, cartas restaurantes, páginas web o packaging, entre otros. Normalmente se realizan en estudios pero también pueden realizarse en restaurantes. La comida además de por otros sentidos nos entra por los ojos, por lo que la presentación, la apariencia en el plato es muy importante. A todos nos ha pasado que hemos ido a comprarnos una hamburguesa y cuando nos la han servido no se ha parecido nada a la que había en la foto, ni la lechuga es tan verde, ni el tomate tan rojo ni la carne tan jugosa. El problema es que después de haber nos creado una necesidad cuando compramos ese producto nos decepcionamos, en este caso  fotografiar alimentos  estaría jugando con nosotros como hace la fotografía publicitaria.

Características de la instantánea de alimentos

La imagen de alimentos juega a mostrar lo que vamos a consumir de una manera que parezca realista pero no lo es, la mayoría de estas fotografías tienen no solo postproducción si no un proceso muy cuidado de preproducción en el que el alimento más que cocinarse se construye. Se usan muchos trucos para fotografiar alimentos, pero no hablamos de retoque fotográfico, sino al uso de elementos artificiales como pintura, pegamento, gomaespuma, y cualquier artilugio que ayude a que ese alimento parezca perfecto. A menudo el fotógrafo colabora con un director de arte y un estilista de alimentos para conseguir la imagen perfecta que consiga hacernos salivar con solo observarla. Si tienes un restaurante te aconsejamos que los platos se parezcan lo máximo posible a lo que muestras en las fotografías ya que de nada sirve que las imágenes nos parezcan apetecibles si después cuando nos sirven el plato no se parece en nada a lo que hemos visto.

Como podéis ver la fotografía publicitaria y la de producto son bastante diferentes y necesitan de grandes profesionales para conseguir los resultados deseados.