Cómo arreglar un estor que no cierra

como arreglar un estor enrollable

¿Se te ha atascado el estor? Si este no cierra, ni sube ni baja no hay de qué preocuparse, en Web de Profesionales te enseñaremos paso a paso a cómo arreglar un estor independientemente de su tipo, plegable, enrollable o automático por mencionar algunos.

¿Cómo arreglar un estor enrollable?

Este tipo de estor se enrolla sobre sí mismo en la parte superior y comúnmente suelen llevar consigo un soporte en la parte de arriba que lo hace subir. Es aconsejable que sepas si tu estor es manual, si es así y no sube, comprueba que su cadena no se haya salido de la guía.

Para saber cómo arreglar un estor debemos inspeccionar su causa motora. Una de sus incidencias más frecuentes es que se le haya formado un nudo que le impida cerrar y desplazarse, examina la parte superior a fin de comprobar y asegurarte en saber dónde está el problema con exactitud, para ello será mucho más sencillo si recorres la cuerda al completo y accionas su mecanismo.

Si no sabes cómo arreglar un estor de tipo enrollable y, tienes una escalera, úsala, de ese modo verás cuál es el problema principal, si este es en función a la barra de las guías sobre las que gira, nuestro consejo es que liberes la cinta o cadena del atasco volviéndola a encauzar, gracias a esto tu estor volverá a funcionar y a subir perfectamente.

¿Cómo cambiar la tela de un estor enrollable?

¿Cómo cambiar la tela de un estor enrollable?

Lo primero que debes hacer es tener el estor enrollable en tus manos y comenzar a desenrollarlo, una vez lo hayas hecho, procede a sacar su mecanismo lateral con mucho cuidado, si lo has retirado con la delicadeza que este necesita, el siguiente paso es quitar la tela de tu estor.

Cuando hayas retirado la tela de tu estor observa muy bien la forma de la ranura, esta nos permite que nuestra tela esté muy bien sostenida. En uno de sus surcos, procede a enganchar la tela que deseas sustituir en esa ranura y la deslizas hasta el final, una vez hayas terminado ¿Qué sigue?

Vuelve a colocar en su lugar el mecanismo lateral que en un principio habíamos retirado. Asegúrate de que este encaje bien. Vuelve a enrollar el estor y estará listo para embellecer tu habitación o el lugar en donde lo tengas con el fin de ser usado de nuevo.

Ajuste del tejido de tu estor enrollable

Deseamos hacerte saber que, además de que aprendas a cómo arreglar un estor, vas a instruirte, también, en cómo ajustar ese tejido que se ladea al enrollarlo. Este es un problema bastante común en los estores enrollables.

En ocasiones sucede que al momento de instalar nuestro estor y enrollarlo, nos percatamos de que el tejido no cumple su función de manera correcta, es decir, no se enrolla como debe ser, sino que se ladea de forma ligera hacia uno de los dos lados, izquierda o derecha. Uno de los motivos que causan este ladeo es el desnivel de nuestro estor.

Si esto ocurre no está de más comentarte que debes asegurarte de su nivelación para que se encuentre de la mejor manera posible. Si el tejido se sigue ladeando y persiste, su solución no es compleja, el cómo arreglar un estor específicamente, enrollable, cada vez es mucho más sencillo de saber y realizar.

Desenrolla la totalidad del tejido hasta que el tubo metálico quede a la vista, cuando ocurra coloca en el lado del tubo donde se genera la espiral unos pequeños trozos de cinta. El tipo de cinta que utilices allí no tiene mayor relevancia, ¡Cualquiera podrá servirte! Lo importante es tratar de engrosar el lateral del tubo mínimamente.

¿Cuánta cinta podemos colocarle? Ponle una cantidad de cinta en concordancia con su daño, es decir, coloca una cantidad de cinta considerable en función a lo que se nos ladee el tejido. Prueba con un poco, si no es suficiente, ve aumentando la cantidad hasta que veas solucionado el problema.

No te preocupes por la estética al colocar la cinta porque el tejido lo va a cubrir y no se notará nada. Cuando ya la hayas puesto, procede a recoger tu tejido a fin de que puedas observar en qué medida se ha solucionado el problema. Si al hacerlo sigue con el mismo inconveniente del ladeo, vuelve a repetir el mismo paso de agregarle cinta hasta que quede realmente firme.

Si sigues estos pasos de manera correcta, tu estor enrollable tendrá muy buena pinta y desaparecerá el desajuste de tu tejido.

¿Estor plegable? ¡Eres afortunado!

Y no estamos de broma, es uno de los estores más fáciles de arreglar, este tipo de cortinas son mayormente ligeras y muy sencillas de manipular, debido a eso, encontrar su problema si se llegase a atascar no será un método complejo.

Si nuestro estor no funciona correctamente, verifica si la parte superior de tu cortina donde circulan las cuerdas no se encuentran dañadas; el cómo arreglar un estor no es difícil y mucho menos tratándose del tipo plegable. Si al revisarlo notas que están rotas sus cuerdas o se han soltado vuélvelas a fijar; si la cuerda está totalmente rota sustitúyela por una nueva. Para ello, desmonta el estor y remplázalas.

Estor automático

Si nuestra cortina fina es automática el cómo arreglar un estor de este tipo lleva una metodología un poco más compleja. Si este tiene instalado un motor pequeño que hace funcionar a tu estor, definitivamente es de este tipo automático. Por norma, los estores automáticos son un poco más grandes que el resto.

Más allá de mostrarte cómo arreglar un estor de esta clase, nuestra recomendación que no tiene ningún efecto contrario dañino, es que si las instrucciones del funcionamiento de este estor que trae consigo no es de suficiente ayuda; llames a un especialista encargado de repararlo. Los estores automáticos pueden sufrir averías graves en su motor de elevación.

Si acudes a un especialista, sólo de este modo obtendrás una garantía certera. Con ello evitarás daños mayores.

Estor automático

¿Daño en el estor de varillas?

Si quieres saber cómo arreglar un estor, te recomendamos revisar la parte de atrás, la trasera, para intentar lidiar con el posible inconveniente y acomodarlo. Las varillas horizontales están sujetas entre sí con unas cuerdas que permiten el movimiento. Gracias a esto, las láminas se pueden desplegar una sobre la otra de manera sucesiva.

El inconveniente principal o al menos, el común de este tipo de estor viene a generarse por las cuerdas de unión entre láminas, se pueden dañar o romper. Si una de sus uniones se ha roto o atascado, ten un poco de calma y paciencia, con una buena observación puedes solucionar y dar con el problema sustituyendo esas varillas que están obsoletas.

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